La historia de Lek Chailert, la defensora de los elefantes que fundó el santuario más influyente de Asia para rescatarlos de maltratos

por Mar 16, 2026Destacados, Portada, Rostros del cambio

En este mes de marzo, uno destinado a visibilizar historias de mujeres que inspiran, indagamos en la trayectoria de la conservacionista Lek Chailert (@lek_chailert), quien ha dedicado más de dos décadas a rescatar elefantes víctimas de explotación en Asia.

Lek nació en 1961 en una zona rural del norte de Tailandia, en un contexto donde los elefantes formaban parte del trabajo humano. Recuerda una escena en particular de su infancia que marcó su vida: Thong Kham, el elefante que su abuelo -un sanador tradicional- recibió como agradecimiento por salvar la vida de un hombre. La relación entre ella y el animal fue temprana y profunda. Con Thong Kham aprendió a reconocer la sensibilidad de una especie que, durante generaciones, había sido utilizada como fuerza de trabajo.

El fundador de Patagonia, Yvon Chouinard, donó la propiedad de la compañía para combatir la crisis climática global
El fundador de Patagonia, Yvon Chouinard, donó la propiedad de la compañía para combatir la crisis climática global

Créditos: Save Elephant Fundation.

Fue recién en su adolescencia cuando aquella cercanía se transformó. A los 16 años, Chailert escuchó un grito desde el bosque cercano a su aldea. Al acercarse, encontró a un elefante intentando sacar un tronco atrapado en el barro mientras varios hombres lo castigaban por no lograrlo. Cada uno de sus intentos fallidos terminaban en golpes o heridas. Esta situación la marcó para siempre.

“El elefante me miró y sentí su miedo y rabia. Me sentí impotente y confundida. Me dolía mucho el corazón”, compartió Lek durante una entrevista con The Guardian. Esa misma tarde regresó a su casa sin poder detener lo que había ocurrido. “Seguía preguntándome ‘¿por qué, por qué, por qué?’”.

El fundador de Patagonia, Yvon Chouinard, donó la propiedad de la compañía para combatir la crisis climática global

Créditos: Save Elephant Fundation.

En esa época, el uso de elefantes en la industria maderera era común en Tailandia. Durante gran parte del siglo XX miles de estos animales fueron utilizados para arrastrar enormes troncos desde la selva hasta los caminos donde la madera era transportada. Muchos terminaron con lesiones graves o murieron tras años de trabajo forzado.

La situación cambió en 1989, cuando el gobierno tailandés prohibió la tala en bosques naturales. Sin embargo, la presión sobre los elefantes se mantuvo: gran parte de los animales domesticados fue trasladada a la creciente industria turística. Los campamentos y centros de entretenimiento empezaron a ofrecer paseos y espectáculos para visitantes extranjeros.

Tras estudiar en la universidad y trabajar en una agencia de turismo, Lek Chailert observó cómo los elefantes eran entrenados para realizar trucos destinados a atraer más visitantes. “Había muchos mochileros en ese tiempo. Los dueños de los campamentos competían entre sí por atraer turistas”, contaría después. “Entrenaban a los elefantes para bailar, andar en motocicleta o hacer trucos. Eso solo significó más sufrimiento para ellos”, añadió en la entrevista con The Guardian.

A comienzos de la década de 1990, empezó a viajar para ayudar a elefantes heridos, abandonados o demasiado viejos para seguir trabajando. En 1996 tomó una importante decisión: vendió todo lo que tenía y pidió dinero prestado para comprar un pequeño terreno donde pudiera dar refugio a los primeros elefantes rescatados. Allí estableció una única regla: en ese lugar no habría paseos ni espectáculos.

El fundador de Patagonia, Yvon Chouinard, donó la propiedad de la compañía para combatir la crisis climática global
El fundador de Patagonia, Yvon Chouinard, donó la propiedad de la compañía para combatir la crisis climática global

Créditos: Save Elephant Fundation.

Los primeros intentos de crear un refugio para elefantes fueron complejos; hubo desacuerdos con quienes financiaban la iniciativa y el terreno inicial terminó perdiéndose. Sin embargo, Chailert siguió adelante. Su prioridad se mantuvo en encontrar un lugar donde los animales rescatados pudieran vivir sin espectáculos ni trabajo forzado.

A comienzos de los 2000, un documental de National Geographic sobre elefantes en Tailandia incluyó imágenes de algunos de los animales que ella había logrado liberar. El programa fue visto en Estados Unidos por Bert y Christine Von Roemer, una pareja de Texas que decidió apoyar su trabajo. Gracias a esa donación, Chailert pudo adquirir un terreno de unas 20 hectáreas en el valle de Mae Taeng, cerca de Chiang Mai. Así, en 2003 nació oficialmente el Elephant Nature Park.

Lo que inició como un pequeño refugio, terminó creciendo hasta convertirse en uno de los santuarios más conocidos del mundo dedicados a esta especie. Hoy, el parque alberga a decenas de elefantes provenientes de distintas partes de Tailandia, muchos de ellos con historias de explotación en la industria turística o en antiguos campamentos madereros. Algunos llegan con heridas físicas, mientras que otros tienen secuelas conductuales después de años de entrenamiento violento.

El fundador de Patagonia, Yvon Chouinard, donó la propiedad de la compañía para combatir la crisis climática global
El fundador de Patagonia, Yvon Chouinard, donó la propiedad de la compañía para combatir la crisis climática global

Créditos: Save Elephant Fundation.

El proceso de adaptación suele ser lento, pues los recién llegados pasan por periodos de cuarentena y luego son introducidos gradualmente al resto de la manada. El enfoque del santuario busca romper con las prácticas tradicionales del manejo de elefantes en Asia. En lugar de herramientas de control o castigo, el equipo trabaja desde la paciencia. “Somos gentiles. Tenemos que darles amor para que vuelvan a confiar. Tenemos que ser pacientes”, ha señalado la conservacionista.

Con el tiempo, los animales comienzan a recuperar comportamientos sociales. Cuando las orejas se mueven con soltura y la cola gira con naturalidad, suele ser una señal de que el elefante se siente seguro. En ese proceso, la idea central es reconstruir vínculos dentro del grupo. “La prioridad es que cada elefante tenga una familia”, expresó Lek Chailert.

A través de Save Elephant Foundation, una organización que fundó, el trabajo también se ha expandido más allá del santuario. La iniciativa promueve un modelo conocido como “Saddle Off”, que busca eliminar los paseos turísticos y los espectáculos con los elefantes, ofreciendo alternativas de turismo responsable y educación para los cuidadores tradicionales.

El impacto de su trabajo ha sido reconocido internacionalmente. En 2010 fue invitada a Washington como una de las “Heroínas de la Conservación Global”, y en 2022 recibió la Legión de Honor, la máxima distinción de Francia. Su historia también ha sido retratada en documentales y reportajes en medios internacionales.

Para ella, la relación con los elefantes no tiene que basarse en el control ni en el miedo. Como una de sus frases más célebres dice: “No necesitas un gancho para controlar a un elefante. Puedes guiarlo con amor y bananas”.

El fundador de Patagonia, Yvon Chouinard, donó la propiedad de la compañía para combatir la crisis climática global
El fundador de Patagonia, Yvon Chouinard, donó la propiedad de la compañía para combatir la crisis climática global

Créditos: Save Elephant Fundation.

Últimas Historias